El Gobierno de la República Dominicana, encabezado por el presidente Luis Abinader, ha tomado medidas enérgicas para proteger la soberanía y la seguridad nacional en respuesta a la situación en la frontera con Haití. Estas decisiones fueron tomadas durante una reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad Nacional, un órgano consultivo encargado de asesorar al Poder Ejecutivo en cuestiones de políticas públicas y estrategias de seguridad y defensa nacional.

 

El principal tema de discusión en la reunión fue la situación que se ha desarrollado en la frontera entre la República Dominicana y Haití, que incluye el reinicio unilateral de los trabajos en el canal haitiano en el río Masacre y el cierre de la frontera por parte del Gobierno dominicano.

 

Según informes proporcionados por nuestro servicio diplomático y organismos de investigación del Estado, los trabajos de construcción en el canal están siendo llevados a cabo de forma unilateral por particulares. Las autoridades haitianas han afirmado que no respaldan ni participan en este proyecto y han reiterado en múltiples ocasiones que no están de acuerdo con su construcción. Los promotores de esta obra son empresarios y políticos con intereses comerciales en el suministro de agua. Además, el gobierno haitiano ha admitido en repetidas ocasiones su incapacidad para resolver conflictos internos debido a la pérdida del monopolio de la fuerza del Estado haitiano a manos de organizaciones criminales.

 

Este proyecto unilateral claramente infringe el artículo 10 del Tratado de Paz, Amistad y Arbitraje entre la República Dominicana y la República de Haití. Hay evidencia que sugiere que este proyecto está siendo promovido por individuos haitianos con la intención de perjudicar a su propio gobierno y crear tensiones con la República Dominicana.

 

El Gobierno de la República Dominicana no puede depender de la resolución de las autoridades haitianas en esta materia. Por lo tanto, el Consejo de Seguridad Nacional ha decidido implementar las siguientes medidas:

 

Suspender de manera indefinida la entrada de todas las personas involucradas en este conflicto y detener la emisión de visados a ciudadanos haitianos hasta nuevo aviso.

 

Mantener el cierre total de la frontera en Dajabón y, si el conflicto no se resuelve antes del jueves, cerrar completamente la frontera para el comercio terrestre, marítimo y aéreo.

 

Reactivar la Toma de la Aduana en el río Dajabón, en el inicio del canal La Vigía, como una medida a corto plazo para garantizar el abastecimiento de agua a los productores dominicanos.

 

Iniciar el proceso de construcción del proyecto de la presa Don Miguel como una solución definitiva a largo plazo. El diseño de esta obra comenzó el año pasado y se estima que la construcción llevará unos 30 meses, con un costo aproximado de 2,700 millones de pesos. La licitación comenzará de inmediato.

 

Solicitar una reunión bilateral de la mesa hídrica binacional con el objetivo de acordar una solución definitiva.

 

El Gobierno de la República Dominicana reafirma su compromiso en la defensa de la Soberanía Nacional y la garantía de la Seguridad Nacional. Estas medidas buscan asegurar la estabilidad en la región y proteger los intereses de nuestro país ante la situación en la frontera con Haití.