Las autoridades de Hawái han confirmado un total de 55 personas fallecidas como resultado del impactante incendio forestal que ha afectado gravemente al pueblo de Lahaina, ubicado en la isla de Maui. el condado de Maui informó que 17 personas más perdieron la vida debido al fuego en Lahaina, sumando a esta trágica cifra. Posteriormente, a través de su cuenta de Twitter, confirmaron otros dos fallecimientos. A pesar de los esfuerzos en curso para controlar el incendio, las autoridades lamentan que el número de víctimas continúe aumentando.

 


El gobernador del estado, Josh Green, declaró que será necesario contar con una inversión significativa, en el orden de miles de millones de dólares, para reconstruir lo que las llamas han destruido. Las expectativas son sombrías, y el jefe de Policía del condado de Maui, John Pelletier, advirtió que la cifra final de fallecidos será "trágica y horrible".

 


La falta de electricidad, internet y cobertura de radio en numerosas áreas ha dificultado la evaluación del número de personas desaparecidas. Las condiciones actuales han hecho que la recuperación sea un proceso lento y, según el gobernador Green, algunas zonas pueden tardar meses en recuperar la electricidad.


 

Las imágenes de la zona muestran una devastación considerable, con cerca de 300 estructuras impactadas por el fuego, según informes de la Patrulla Aérea Civil. La situación se ha visto agravada por la sequía que ha afectado a las islas en los últimos meses y por los fuertes vientos procedentes del huracán Dora, lo que ha impulsado la propagación de las llamas a una velocidad alarmante.

 


El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha declarado la situación de desastre en Hawái y ha ordenado el envío de ayuda federal para complementar los esfuerzos de recuperación en las áreas afectadas por los incendios forestales, que comenzaron el martes 8 de agosto. La Guardia Nacional de EE.UU. y el personal de la Tercera Flota de Estados Unidos en Hawái también han sido movilizados para colaborar con las autoridades locales en esta emergencia.

 

El impacto de este incendio, sumado a la magnitud de los daños y las vidas perdidas, lo convierten en uno de los peores desastres naturales en la historia de Hawái, según han expresado las autoridades en una rueda de prensa posterior al anuncio.