Cientos de padres de familia de la Isla Saona claman desesperadamente por auxilio, ya que durante varios meses les han prohibido ganarse su sustento. Durante décadas, los pobladores de la Isla Saona han vivido del turismo, ya que es la única forma de supervivencia en la isla. Una vez que la isla fue declarada parque nacional, se prohibió la agricultura y la ganaderÃa.
El Ministerio de Turismo les ha suspendido durante todo este tiempo el expendio y comercialización de artesanÃas y otros servicios, lo cual ha causado un impacto deplorable en la calidad de vida de los moradores. A varias familias se les dificulta conseguir el pan de cada dÃa, los niños ni siquiera pueden asistir a la escuela para recibir docencia y muchas personas mayores no pueden comprar sus medicamentos para enfermedades como la diabetes e hipertensión arterial.
Los moradores de la Isla Saona claman desesperadamente a los Derechos Humanos RD para que vengan en su auxilio, ya que están huérfanos de autoridades que solucionen este impase. El impase surgió debido a que permitieron que llegaran foráneos desde Samaná, y estos tomaron tanta fuerza que formaron otra asociación paralela y ahora los quieren desplazar. Los Saoneros incluso están dispuestos a ceder un dÃa, es decir, un dÃa los de Saona y otro los de Samaná, pero ellos están renuentes a esta solución, que serÃa la más justa, bajo el entendido de que todos son padres de familia.
Este es un llamado de emergencia a los Derechos Humanos RD, que siempre acuden a ayudar y viabilizar para que se solucionen las necesidades más sentidas de los ciudadanos dominicanos. Este miércoles, una comisión del Comité Internacional de Embajadores de Justicia y Paz de los Derechos Humanos Internacional, representado por el doctor José MarÃa Cepeda y su representante Miguel Mota Rambalde, Canciller Mundial de Justicia y Paz y Presidente de los Derechos Humanos República Dominicana, estará aterrizando en helicóptero en la Isla Saona para defender los derechos de las personas afectadas.
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